Carta desde comunidad indígena en selva amazónica ecuatoriana


Esta carta no es un análisis político ni técnico, es para contarles el terrible y doloroso momento que viven las familias Shuar de la Cordillera del Cóndor, en la Provincia de Morona Santiago [Ecuador], que han sido desalojadas a la fuerza por militares y policías de la comunidad de Nankims, una pequeña comunidad que se encuentra en la puerta del proyecto Minero San Carlos de Panantza el más grande de los proyectos mineros de oro y cobre a cielo abierto que tiene nuestro país y quizás América Latina.

Los Shuar de la Cordillera del Cóndor organizaron su territorio de 220 mil hectáreas desde el año 2000, es decir ya llevan 17 años de lucha por la organización de sus familias, para proteger amorosamente su territorio y cuidar de su “Casa Común”, cuidar sus recursos y su bosque, sus niños….

Hace años tomaron una decisión reflexionada en reuniones, visiones y asambleas de dejar más del 40 por ciento de su territorio en conservación estricta, para que sus fuentes de alimentos, agua, oxígeno y recursos biológicos no se exterminen, riqueza que es parte de nuestro Ecuador.

¿Cómo es posible que un gobierno democrático como el actual no respete el derecho a la autodeterminación, la decisión frontal y consistente de un pueblo indígena, tomada en cientos de reuniones y asambleas a lo largo de 17 años?

No es el caso de muchas comunidades que inician las negociaciones diciendo no a la explotación, pero en el fondo es una medida de negociación, muy respetable por cierto.
El caso del Pueblo Shuar Arutam es que durante años han debatido en su interior y con diferentes actores delegados de las empresas minera, el tema de la explotación minera en su territorio, en varias oportunidades se les ha presentado las ventajas de empleo, indemnizaciones, u otras mejorías que podría aportar una actividad minera, pero las familias, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, han optado por no permitir la explotación minera, es una toma de decisiones reflexionada hasta el cansancio y durante años y años.

Hace pocas semanas fueron desalojados por el ejército y la policía, luego de eso las familias se organizaron y se tomaron la comunidad de Nankims nuevamente y enseguida han sido desalojados con más violencia, actualmente existen presos, perseguidos y amenazados. Ustedes pueden ver en reportajes que han realizado medios alternativos, pues claro, esto las noticias nacionales nunca lo van a difundir…

Nuestros amigos Shuar de la Cordillera del Cóndor vivieron años anteriores la inútil guerra con el Perú, sus familias quedaron divididas y afectadas por estas agresiones directas. Han sufrido, y su fuerza de Pueblo Shuar ha resurgido una y mil veces ante las dificultades que se presentan por estas presiones externas.

En este gobierno se dijo que la explotación de recursos no renovables como el petróleo y la minería iban a ayudar a cambiar la vida de los pueblos indígenas directamente afectados, yo he permanecido en la amazonia estos años y puedo decir que se han mejorado las carreteras, los centros de salud y no hay nada más para ellos, pues incluso la educación de las grandes escuelas del milenio son totalmente agresivas e inadecuadas.

Yo les escribo amigos y compañeros, desde un lugar cualquiera de la sociedad civil, les escribo apelando a su sensibilidad y cariño por nuestro País y los territorios amazónicos e indígenas, les escribo para ver si podemos hacer algo para que esta noticia se conozca y se difunda y para que nos sumemos a su resistencia y lucha para parar esta ofensiva devoradora de recursos que tan inútil resulta en los tiempos actuales.

Si un pueblo quiere aventurarse en los nuevos proyectos estratégicos, y si toma decisiones con conocimiento de todos los factores, es respetable su decisión, pero si un pueblo durante 17 años se mantiene en la decisión de no permitir la minería en su territorio hay que respetarlo de la misma manera.

Les pongo en conocimiento y en alerta, espero que los amigos que aún siguen colaborando con el gobierno nos ayuden a promover un diálogo que pare la violencia que se ha desatado contra ellos, porque ellos están decididos a morir en la defensa de su territorio, y por lo tanto puede haber muertos de un lado y otro. El presidente Correa debe saber que sería lamentable e injustificado que esto suceda justo al finalizar su gobierno. No nos quedemos con los brazos cruzados, es un llamado a la sensibilidad de todos y todas.

* Socióloga y antropóloga de una comunidad indígena de la selva amazónica ecuatoriana

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s