Archivo de la categoría: deforestación

La anacagüita que nunca fue


Por Isbel Díaz Torres

Un nuevo árbol crece en nuestra ciudad, producto del trabajo de nuestro colectivo El Guardabosques. Para concluir el primer semestre de 2017, dando inicio a un más caluroso verano, y celebrando el cumpleaños de una de nuestras jóvenes activistas, nos reunimos el pasado 30 de junio para realizar la siembra de un arbolito.

Veintidos personas, sensibilizadas con la naturaleza y preocupadas por la silenciosa deforestación que vive La Habana, acudieron a nuestro llamado. Aprovechamos la oportunidad también para hacer la presentación de nuestro boletín correspondiente al mes de junio, y distribuirlo. Sigue leyendo La anacagüita que nunca fue

Fomentan producción de carbón vegetal y árboles maderables


Por Yanais Vega Bacallao

Diversificar rubros exportables con mayor valor agregado mediante la producción de carbón y madera aserrada, deviene actualmente una de las prioridades de la Empresa Agroforestal en Camagüey.

Actualmente son más de 200 mil hectáreas las que están sembradas de conjunto con viveros tecnificados en varios municipios de la provincia, los cuales cuentan con unas 700 mil posturas ya plantadas con el propósito de fomentar nuevas áreas para ese fin. Sigue leyendo Fomentan producción de carbón vegetal y árboles maderables

Vecinas salvan la vida a un árbol en Nuevo Vedado


Por Jimmy Roque Martínez

Hace algunas semanas, en las calles La Torre y 37, una brigada de Comunales trabajaba cortando ramas a un inmenso árbol. La poda se ejecutaba, según comentó el jefe de la brigada de poda, a pedido del Director del Hospital Cardiovascular, quien es vecino de este lugar.

El funcionario al frente de la brigada argumentaba, con el viejo discurso que conocemos, la falta de preparación que poseían los trabajadores encargados de las podas.

Los podadores ya habían cortado una enorme rama, lejana de la casa del director del Hospital, quien había pedido su poda por “exceso de hojas en su casa”.

Esta actividad despertó la indignación ciudadana, y varias vecinas salieron a interpelar a los podadores y a exigirles que no talaran el árbol, y precisaron que la poda debía hacerse de manera correcta y sin excesos.

De manera opuesta, otra vecina exigía que se podara todo lo que se pudiera, pues a ella le molestaban las hojas que caían en su casa, las que debía recoger todos los días.

El debate subió de tono. Una de las vecinas defensoras del árbol dijo con firmeza que ese señor era el director del hospital, no el dueño del árbol. Según sus palabras, a ella ese árbol le dada algunos problemas, pues es la vecina más cercana, sin embargo, ello no justificaba su maltrato. La mujer también dió cuenta del aumento de las talas y de podas excesivas en toda la ciudad.

Esta actuación de activismo ciudadano puede que haya salvado la vida de ese hermoso árbol.

Esperemos que las empresas estatales algún día logren preparar a estos obreros, sin necesidad de traer a obreros indios más calificados, como hicieron recientemente para la construcción del Hotel Manzana, en La Habana Vieja.

Ojalá y no sigan pasando los años sin esta preparación, pues en poco tiempo nos quedaremos sin árboles en La Habana.

Cambian árboles por césped


Por Jimmy Roque Martínez

La zona de Nuevo Vedado en el municipio Plaza de la Revolución es un sitio privilegiado de la capital cubana. Una localidad donde abundan edificios, pero tambien residencias semejantes a las de Miramar. Estas residencias son ocupadas por funcionarios o ex funcionarios del gobierno cubano. Esta semana tuve una experiencias en este barrio, relacionada con el maltrato al arbolado público, cerca de la esquina de 26 y 35. Los residentes de la vivienda numero 1465 decidieron talar tres pequeños árboles ubicados en el parterre frente a la entrada de su casa. La tala la realizaron para sustituirlos por césped, según me informo avergonzado el jardinero ejecutor de la tarea, pues la yerba a sembrar “no se da a la sombra”.

Intenté hablar con los responsables de este crimen, pero no logré coincidir con ellos, así que el hecho fue denunciado por nuestro colectivo al servicio de Guardabosques de La Habana, por vía telefónica.

No le tenemos miedo al cambio climático


Por Caperucita Re-verde

Una de las últimas modas estatales cubanas es el Cambio Climático. Entre las imágenes usadas para este nuevo apocalipsis revolucionario están, desde Noé (ahora viviendo en Cajío o Guanabo y preparándose para las próximas inundaciones costeras), Jonás (sobreviviendo dentro de un gran pez ¿será una claria?), hasta el Mesías (que ya sabemos dónde nació y qué Evangelio escribió después de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro… una importante especie biológica está en grave peligro de extinción, el hombre…bla bla bla).

Cualquiera que haya escuchado la Mesa Redonda del pasado 15 de mayo sobre el todopoderoso Plan del Estado para el enfrentamiento al cambio climático se convencerá que ya no hace falta comprarse motos eléctricas, filtros de agua, microwaves, ni ropa de Rusia, Panamá o Guyana; sino tanques de oxígeno, patas de rana y careta subacuática.

Por suerte para las TRD y las mulas importadoras de baratijas, la audiencia de este programa de la TVC es bajísima y solo algunos renegados del Pakete y articulistas cursis que escriben para boletines como este, lo vemos.

Ejerciendo el derecho ciudadano de acceso a la información ambiental, reconocido en la Ley 81 de Medio Ambiente, El Guardabosques visitó  recientemente el famoso Dique Sur que se extiende por 52Km entre Playa Majana (Artemisa) y Playa Batabanó, para conocer sobre las labores de rehabilitación y mantenimiento de esta obra que formó parte de la llamada “Voluntad Hidráulica” que el Estado cubano realizó en los 80 con el objetivo expreso de no dejar que una gota de agua llegue al mar… y ahora es parte de la acción estratégica de Vida: mejoramiento de la infraestructura.

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El regreso de los palos


Por Alfredo Prieto

golf-fidelLos palos de golf no tienen una conexión edificante con Cuba. En abril de 1959, a tres meses de establecido el poder revolucionario, Fidel Castro viajó a Estados Unidos invitado por la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódicos, lo cual fue entendido como un acto de “singular mala conducta” en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional por no haberlo consultado con el Departamento de Estado.

El presidente Eisenhower, que llegó a considerar negarle la visa al imprevisible y herético joven barbudo, finalmente decidió no recibirlo y en su lugar ponerlo al habla con el vicepresidente Richard Nixon. La historia arrancó mal desde el principio. Eisenhower había resuelto irse a jugar golf.

Poco después el golf funcionaría como una especie de boomerang cuando el propio Fidel, el Che Guevara y Antonio Núñez Jiménez jugaron un partido en los terrenos de Colinas de Villarreal, al este de La Habana, pero no ataviados con la tradicional indumentaria de short o pantalón blanco, zapatillas deportivas y espejuelos oscuros, sino con sus respectivos uniformes verdeolivo y botas negras. El hecho sin precedente fue testimoniado por el lente de Korda, el fotógrafo que pasaría a la posteridad por obturar una de las imágenes más famosas del mundo. Cualquiera hubiera dicho que los tres líderes guerrilleros estaban aplicando una clásica y efectivísima institución republicana: el choteo, algo que nadie le haría jamás a un presidente, y menos estadounidense.

El golf fue no solo la expresión de un deporte aristocrático y elitista sino también símbolo de la presencia norteamericana en Cuba, asociada entre otras cosas con mafias, casinos, prostitución y enajenación. Por buenos motivos, las revoluciones funcionan a menudo como péndulos, lo cual explica la decadencia de la casi totalidad de los campos en muy poco tiempo. Sigue leyendo El regreso de los palos

Aumentan incendios forestales en Granma


Por Yasel Toledo Garnache

Los incendios forestales en Granma aumentaron hasta 24 en el período comprendido entre junio del año 2016 y finales del actual mes, en comparación con similar etapa anterior, según declaró Esther Salgueiro Álvarez, jefa de la Unidad de Medio Ambiente en este oriental territorio.

En intercambio con la prensa, refirió que esa cifra es muy elevada, más si se compara con el período de junio de 2015 a mayo de 2016, cuando apenas ocurrieron cinco, lo cual contribuyó a los sobresalientes resultados generales de la provincia, sede del acto nacional por el Día Mundial del Medio Ambiente (en el 2016). Sigue leyendo Aumentan incendios forestales en Granma

Así suenan los cientos de años impresos en los anillos de un árbol


El artista Bartholomäus Traubeck encontró la forma de extraer la música que el tiempo y la vida dejan en el interior de los árboles.

Poética, existencialmente, sabemos bien que vivir deja marcas. Los sabemos en carne propia, por decirlo con una imagen metafórica que sin embargo tiene un profundo sentido real. Vivir deja marcas en nuestra piel, en nuestro cabello, en nuestros órganos. Y eso vale para todos los seres vivos. En sus últimos años, es común que los perros pierdan los dientes, que el plumaje de ciertas aves se vuelva cenizo y que ciertas plantas simplemente dejen de florear.

Vivir deja marcas, y aunque parece que sólo son señales de decaimiento, existe cierto tipo de seres en los que estas huellas son más bien hermosas, acaso porque pocas veces son visibles: los árboles.

Como sabemos, más allá de su aspecto exterior, la edad de los árboles queda consignada al interior de sus troncos en forma de anillos que se forman y acumulan conforme pasan sus años de vida. Un rasgo singular que Hermann Hesse describió así:

Nada hay más ejemplar y más santo que un árbol hermoso y fuerte. Cuando se ha talado un árbol y éste muestra al mundo su herida mortal, en la clara circunferencia de su cepa y monumento puede leerse toda su historia: en los surcos y deformaciones están escritos con fidelidad todo el sufrimiento, toda la lucha, todas las enfermedades, toda la dicha y prosperidad, los años flacos y los años frondosos, los ataques superados y las tormentas sobrevividas.

Tomando este hecho, el artista Bartholomäus Traubeck realizó una pieza sumamente interesante que captura ese paso del tiempo y, sin sacarlo de ese sentido estético que de algún modo le es inherente, lo traslada a un territorio muy específico del arte: la música. Traubeck diseñó una suerte de tornamesa que en vez de leer discos de vinil sigue las líneas y texturas de los anillos de los árboles.

El resultado es sin duda conmovedor, pues de alguna manera los sonidos resultante no son sólo una especie de materialización de la “sinfonía de la vida” (¿o deberíamos decir del Árbol de la Vida?) sino que también son la obra de ese compositor anónimo, implacable, que es el tiempo, bajo cuya mirada todo sucede y se ordena en un concierto, extraño quizá mientras estamos ahí pero que a la vuelta de los años adquiere una inusitada coherencia, como la música que sale de los anillos de estos árboles.

Publicado en: http://culturainquieta.com/es/arte/musica/item/11991-asi-suenan-los-cientos-de-anos-impresos-en-los-anillos-de-un-arbol.html

¿Quién cortó los árboles del Parque Central?


Por Jimmy Roque Martínez

En varios medios no oficiales ha sido reportada la escandalosa tala de árboles en el parque Central habanero, justo frente al nuevo y lujoso hotel Manzana de Gómez.

árboles talados en el Parque Central
deforestación habana

Como miembro del colectivo El Guardabosques llegué hasta el sitio para verificar que, en efecto, habían sido talados dos árboles. Además, pude comprobar que dichos ejemplares no afectaban ni la acera ni ningún tendido eléctrico o telefónico.

Comencé, entonces, la indagación para averiguar quiénes habían sido los responsables de la tala, y las razones.

En la Empresa de Comunales del municipio Habana Vieja, entidad responsable del cuidado y mantenimiento de los parques, nos aclararon que “en todos los municipios Comunales es unido, pero en Plaza y Habana Vieja es atípico, está Comunales y Aurora. Aurora ejecuta y Comunales paga el servicio”.

árbol podado
deforestación Habana

Fui entonces a las oficinas de Aurora, en Aguiar 363, pues como vieron, Comunales no sabía nada del asunto de esas talas. Sin embargo, en Aurora responden que ellos no tienen nada que ver con eso, que debe ser Puerto Carena.

Decidí, no obstante, salir de las desinformadas instancias municipales para acudir a organismos superiores, que pudieran estar más informados; por lo que días después acudí al Ministerio de la Agricultura para indagar con los funcionarios del Servicio Estatal Forestal.

Tampoco tenían respuesta en el Ministerio, y allí me orientaron indagar en el Servicio Estatal Forestal Provincial, en la Delegación provincial de la Agricultura, ubicada en el municipio de Boyeros. Sigue leyendo ¿Quién cortó los árboles del Parque Central?

Marabú ¿árbol rechazado o deseado?


Por Isis Cuba

Mi esposo pasó gran parte del Servicio Militar Obligatorio alternando actividades de guardia de puesto, guardia combativa, y guardia de cuartel, con la limpieza del campo de tiro de la unidad. Esta última actividad, que debió reportarle satisfacciones, fue la que más dolores de cabeza le generó.

Según me cuenta, y de lo que pueden dar fe las cicatrices en sus manos, estuvo 21 días cortando el marabú (Dichrostachys cinerea) a cambio de un pase largo (7 días), pues no estaba contemplado dentro de las labores diarias en la Unidad de Combate “Mangos de Baraguá”. Se trataba de uno de esos convenios internos que tanto proliferan en las más disímiles empresas estatales e instituciones del estado cubano, aun cuando no están autorizados, por violar lo establecido en las leyes laborales.

La cuestión es que tras la limpia del marabusal para rescatar un área del campo de tiro principal de la unidad, mi esposo y otros nueve soldados no recibieron la compensación prometida. Más de lo mismo cuando de convenios con el sistema se trata. Sigue leyendo Marabú ¿árbol rechazado o deseado?

Talan flamboyan en Círculo Infantil de calle Paseo


Por Jimmy Roque Martínez

Un hermoso y saludable flamboyán fue talado a inicios de este año en el círculo infantil Patito Lindo, ubicado en Calle Paseo y 33, Vedado.

“Nosotros, verdaderamente, no lo cortamos” dice con sinceridad la administradora, ante la preocupación de nuestro colectivo ambientalista El Guardabosques por la acelerada deforestación que sufre la ciudad.

El director de Comunales se presentó en la institución educativa con una Guía Forestal (documento oficial del Ministerio de la Agricultura que autoriza las podas y talas en la ciudad), pero no para indagar, sino ya con la resolución de que el árbol sería cortado.

De acuerdo con el funcionario (nos cuenta la administradora) desde el año 2000 un vecino está exigiendo la tala del flamboyán, pues consideraba que afectaba el techo de su casa.

Lo cierto es que de los 750 mil árboles que crecen en el casco urbano de la ciudad, el 50% está enfermo o es “inapropiado”, es decir, afecta el tendido eléctrico, telefónico, o los inmuebles y aceras. No obstante, nuestra percepción es que la tala o poda extrema de los árboles en la capital cubana ha llegado a alcanzar un carácter casi deportivo.

Informamos a quienes nos leen que, de acuerdo con el Decreto 268, toda aquella persona que tale un árbol sin la respectiva Guía Forestal, se le puede poner una multa de 100 pesos, hasta $200 si se trata de un árbol de madera preciosa, y $300 si se trata de una palma real.

Es obvio que se trata de sumas insignificantes cuando se contrasta con los servicios ambientales que ofrece un solo árbol, pero por ahora son las herramientas que tenemos a mano. De modo que, si Ud. ve a alguien talando un árbol puede llamar al teléfono 72030731, del Cuerpo de Guardabosques en La Habana, y realizar allí su denuncia.